Amiga mia...
No sabía cuanto te extrañaba hasta que volví a verte, sonriendo como siempre, despreocupada de la vida ante los demás, y con esos ojitos de niña malcriada,
cuya sonrisa inspira una inocente maldad, que aunque el mundo se nos este cayendo encima tu siempre estarás allí para un abrazo y un nuevo comenzar, gracias por ser parte de mi historia, por ser parte del motor de mi vida, es bueno de vez en cuando tener con quien caminar y si el camino nos separa tanto que ya no podamos regresar, solo espero amiga mía que no me vayas a olvidar, y mientras tanto,haremos de este tiempo la mejor historia, que no podamos parar de contar.
...y espero algún día volver a tener tu cabeza recostada en mi hombro con la flojera de 20 domingos encima, pero aun así sonriendole a la vida.

Comentarios
Publicar un comentario